La Plataforma Salvar Chira-Soria ha desvelado hoy qué la Dirección General de Salud pública del Gobierno de Canarias se opuso a la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental del proyecto Chira-Soria votando negativamente en la Comisión de Evaluación Ambiental celebrada el pasado 30 de julio.

 

La Dirección General de Salud Pública presentó durante el trámite de alegaciones un informe demoledor sobre los efectos sobre la salud de la población de la Central Hidroeléctrica de bombeo Chira-Soria; en el que se confirma que el Barranco se convertirá en un infierno para sus 2500 habitantes.

 

Para Salvar Chira-Soria no es “de recibo” que se hayan despreciado las aportaciones de Salud Pública en el que se expusieron unas afecciones inadmisibles para la población del Barranco de Arguineguín, tanto durante la fase de construcción se como de funcionamiento de la Central Hidroeléctrica; afirmándose que “La magnitud de la obra y operaciones a realizar, con un tiempo previsto de seis años, que probablemente se multiplicará por 2 o por 3, produciría un impacto significativo en la cotidianidad y calidad de vida de las personas que residen en el área de influencia”, dice textualmente el mencionado informe.

 

Se alerta de como la obra afectará a cuestiones como la movilidad, “ya que muchas de ellos son núcleos que dependen de una única vía de acceso a los domicilios y a su medio de vida; además las obras generarán molestias derivadas de las exposición al ruido, al polvo, a las vibraciones junto a un impacto visual significativo y la posibilidad de afectar su salud”. Y añade “ A ello hay que sumar la emisión de gases de combustión por la maquinaria pesada y otros dispositivos, compuestos nitrogenados o clorados durante las voladuras, partículas en suspensión y compuestos orgánicos volátiles por el uso de materiales bituminosos en la ejecución de viarios y plataformas, o de hexafluoruro de azufre (SF6)”.

 

Otro efecto de la obras que Salud Pública es la emisión de ruido y vibraciones como consecuencias de las voladuras, la excavación en la central y en los túneles proyectados que a su vez requieren potentes sistemas de ventilación, por el funcionamiento de la maquinaria pesada y trasiego de vehículos entre otros, “ la magnitud de este impacto en la población sería tal que no sería suficiente la distancia para su aminoración debido a la cercanía de las zonas sensibles, no pudiéndose cumplir con los umbrales de ruido contenidos en la normativa vigente”.

 

Reconoce el informe una posible afectación de la calidad del agua del mar por las obras para el emisario y por la turbidez por el movimiento de fondos y la posibilidad de derrame de contaminantes en los fondos marinos. “En el caso del impacto en las aguas continentales, se verían afectadas las playa de Santa Águeda y Arguineguín cuyo periodo estimado sería muy prolongado por lo que no se puede minimizar el carácter negativo y significativo de todos estos impactos”.

 

Se afirma que los vecinos sufrían un aislamiento durante años por la limitaciones al acceso por carretera a servicios sanitarios y otro tipo de servicios en las poblaciones y se aborda las alteraciones del paisaje y en la morfología del entorno del entorno y los márgenes de los embalses de Soria y Chira, además del fondo del barranco de Arguineguín.

 

Asimismo destaca como significativos los efectos de la instalación de líneas para el transporte de electricidad y la alteraciones de varios barrancos y barranquillos, suponiendo un incremento del riesgo de avenidas e inundaciones.

 

Los daños mencionados también afectarían a excursionistas, al disfrute de zonas recreativas y turísticas (alrededores de las presas, Barranco de Arguineguín) y a los terrenos destinados al cultivo.

 

Asimismo se menciona “el uso de explosivos, problemas de seguridad vial, desplazamiento de rocas y avalanchas de tierras, ruido y el riesgo eléctrico y de accidentes en general”.

 

En la fase de funcionamiento seguirán existirán riesgos para la salud de carácter indirecto así como afecciones al bienestar de las personas. La ocupación del suelo por infraestructuras asociadas en el Barranco de Arguineguín, los tendidos eléctricos con la generación de ruido y la emisión de campos electromagnéticos, la posibilidad de vertidos de la salmuera o de contaminantes de la EDAM y su circuito en masas de agua subterráneas y superficiales, la generación de ruido por la EDAM y los sistemas de ventilación, son algunos ejemplos.

 

Las instalaciones permanentes del Proyecto conllevarán el sellado y la ocupación definitiva de aproximadamente 27,5 ha de suelo, y el propio titular considera que este es un impacto significativo por la magnitud de superficie ocupada, además este impacto será permanente e irreversible.

 

Se van a producir impactos en el paisaje, relacionados con las torres eléctricas, y la EDAM con sus instalaciones auxiliares. Según el informe los impactos de carácter significativo sobre el medio ambiente que el proyecto produciría en la fase de funcionamiento serían las líneas eléctricas, la alteración de la calidad del agua de mar asociado al efluente de la desaladora; la ocupación del suelo: extensa, permanente e irreversible, el impacto visual de elementos alóctonos, que afectaría a todo el ámbito de la instalación y elementos auxiliares.

 

El órgano sustantivo y el ambiental debieran considerar también que esta instalación, con sus anejos y su área de influencia serían de gran envergadura en cuanto a superficie insular afectada, e introducirían cambios en el ecosistema muy significativos, algunos de ellos de carácter permanente, severo e irreversible.

 

Salud Pública recomienda informar comunicación reales y efectivas con los agentes implicados y especialmente con las personas y poblaciones afectadas, esto es, informar sobre el proyecto, informar sobre las actuaciones a realizar en sus ámbitos respectivos y sobre las medidas de protección contempladas para preservar su salud y calidad de vida. Asimismo, escuchar y evaluar en cada caso, las propuestas que puedan realizar los afectados para que puedan ser incorporadas.

 

Según Salvar Chira-Soria lejos de informar a la población el Cabildo de Gran Canaria se ha dedicado a engañar a la población y a ocultar los tremendos impactos que se producirían si se llega a ejecutar el Proyecto Chira-Soria.

 

Añade Salvar Chira-Soria que salud pública no ha podido informar sobre el riesgo que supone el nuevo uso de las presas ya que esta aspecto no se contempla en el Estudio de Impacto Ambiental a pesar de ser el más significativo ya que un eventual colapso de las envejecidas presas llenaría de “muertos aguas abajo” el barranco de Arguineguín.

 

Por todo ello Salvar Chira-Soria considera una aberración aprobar un EIA sin considerar el daño que se causará sobre la población del Barranco y tilda de acto temerario exponer a sus habitantes a daños en su salud y a un posible derrumbe de unas presas que ni tan siquiera se nombran en el EIA.