Por Federación Anarquistas Gran Canaria

 

 

 

El odio no es una opinión. Debatir con racistas es validar su odio. Sin embargo, hay que acabar con la indolencia de la mayoría, que calla y normaliza la escalada de violencia en Canarias, patrocinada por las políticas racistas del gobierno más progresista de la historia y alentada por los fascistas de siempre y sus medios afines. No podemos normalizar las cacerías, las agresiones y amenazas a migrantes. No podemos permitirnos que nadie duerma al raso en barrancos, en un muelle con 2600 personas, en un CIE o en Barranco Seco en catres de lona, con mantas racionadas, sin comida, baños o agua suficiente.

 

Para los que callan:

 

Los racistas del «no hay cama pa tanta gente» son quienes apoyan a Desokupa y los grandes propietarios que antes de 2020 desahuciaban a 900 familias cada 3 meses. Los que callan cuando los desahuciados son canarios. Los que callan cuando el Gobierno da indemnizaciones públicas a grandes propietarios por posponer los desahucios. Los que ignoran que hay 138.000 viviendas vacías sólo en las islas (2,3 millones en todo el Estado).

 

Los racistas del «no vienen turistas por los migrantes» son quienes olvidan que estamos en UNA JODIDA PANDEMIA y que los países europeos han impuesto numerosas restricciones. Son quienes apoyan las deportaciones y devoluciones «en caliente», el FRONTEX, los Centros de Internamiento de Extranjeros, donde encierran a migrantes sólo por no tener papeles (que es sólo una falta administrativa). Los que callaban cuando los hoteles pagaban una miseria a las camareras de piso a las que explotaban sin contemplaciones.

 

Los racistas del «ayudemos primero a los de aquí» son quienes llaman «paguita» al IMV. Los que defienden un modelo económico que antes de la pandemia tenía casi 1/4 de la población en desempleo, al 40% de la población en riesgo de exclusión social y un 35% de pobreza infantil. Los que te hacen creer que un migrante tiene derecho a solicitar ayudas que no pueden solicitar los españoles. Los que te hacen creer que puedes solicitar ayudas sociales sin tener residencia, cuando (según el país de origen) obtener la residencia puede implicar hasta 10 años. Los que ignoran que la solicitud de asilo es una odisea y puede tardar años antes de recibir una miseria de prestación y que, además, te obliga a quedarte en el país donde la solicites, cuando la mayoría no quiere quedarse en España.

 

Los racistas del «vienen a delinquir y a violar» son quienes niegan la violencia machista y sólo condenan la violencia cuando viene de fuera a pesar de que las estadísticas sobre delitos de personas migrantes desmonten el argumento. Haciéndonos creer que el Estado protege al delincuente si viene de fuera, cuando las detenciones por perfil racial han sido reconocidas por la propia policía.

 

Los racistas del «nos quitan el trabajo» son quienes callan ante el trabajo esclavo de miles de personas migrantes en los campos del sur de España. Quienes están a favor de las reformas laborales de PSOE y PP y quienes nunca apoyarán los derechos laborales.

 

Los racistas del «es una invasión» son quienes olvidan que los movimientos migratorios han existido siempre y que Canarias es ejemplo de ello. Son quienes ignoran los requisitos racistas que la UE pone a personas de países empobrecidos para obtener un visado, obligándoles a jugarse la vida en el mar. Son quienes ignoran las guerras y desigualdades provocadas también por la UE para explotar sus recursos a precios regalados. Son quienes ignoran los millones de la UE a Marruecos o Turquía para que hagan de policía y les retengan en sus fronteras.

 

Habla con tus vecinas y tu familia, pero no discutas con racistas. Y sobre todo no te dejes engañar por esos mierdas que siempre han estado ahí, escondidos, esperando una crisis como esta para sembrar el odio. Para encontrar un chivo expiatorio y que no se hable de las empresas que se han enriquecido en medio de la pandemia, de los desahucios, de la factura de la luz, de la privatización de servicios públicos ya de por sí desgastados, de que le pagamos el hotel y los vicios al rey emérito y el gobierno más progresista de la historia le ha subido la asignación presupuestaria a la casa real, etc. etc.

 

   @ElIndividrio