El drama de la pobreza en Canarias.

 

Una vez más llega el último jueves del mes y toca ir al reparto. Ves caras nuevas que antes no estaban, ves gente que ya no va, aunque por desgracia ésa situación es una excepción. Gente de todas las edades espera haciendo cola a que les llamen para recoger los alimentos básicos (al menos una parte de ellos), toda ella con su debida mascarilla.

 

Primero se llama personas solas y luego parejas, ya que a las familias se les reparte o el día anterior o el posterior. Miradas de desasosiego y de resignación buscan unos ojos conocidos con quien conversar y hacer más amena la espera.

 

Llega tu momento y te nombran. Acudes al mostrador y te piden una bolsa de rafia para la verdura ( a veces unas pocas papitas, otras veces nada, y como ésta última vez, acompañadas de una malla de cebollas blancas y una manilla de plátanos) y un cartón de huevos para darte unos cuantos, los que toquen este mes ya que otros meses no hay huevos. Lo mismo para los yogures y los actimel, siempre recién caducados: un mes vienen 4, al siguiente 14 y al siguiente ninguno. A veces también vienen muesli y otras vienen galletas de arroz con chocolate. Sin duda, un respiro a tanta amargura. Qué decir de la famosa menestra de verduras en frasco o del magro enlatado, todo un reto para la motricidad.

 

Uno piensa: "la generación de nuestros abuelos soportaron guerras, hambrunas, emigración y dictadura franquista...y ahí están (los que aún estén), nosotros tenemos que tener la mitad de coraje que ellos para sobrellevar esto, así que a tirar pa´ alante como la Wamampy". Y tiras pa alante, agradeciendo cada detalle como la bolsa de chocolate en polvo que nos dieron antier como si fuera oro en paño, afrontas cada día.

 

Te sientes agradecido, a pesar de tu pésima e injusta situación, incluso te saltan las lágrimas de emoción al ver que hay gente que voluntariamente alimenta a otras a cambio de nada. Luego ves cómo el gobierno de Canarias dice que va a cubrir los gastos sanitarios de los turistas que muestren síntomas de COVID19 y tu esperando desde verano por rehabilitación para la columna o para una espirometría o enfrentándote al drama que supone ir a urgencias un fin de semana, y te haces muchas preguntas. Te da rabia incluso, pero debes de sentirte agradecido. Tienes que dar gracias porque a pesar de un gobierno colonial que te ignora...vas a comer tú y tu pareja al menos dos semanas más. Tres comidas diarias, sin variedad, envasada la mayoría, caducada la mitad...pero es comida y das las gracias.

 

Lees la prensa y ves que desde Europa se envía el mensaje de "que suerte tienen los canarios", si eres de Canarias "tienes que dar las gracias, vaya clima" o incluso: "no vamos a pedir control sanitario para no hundir a las islas en la pobreza". Es curioso, algunos estamos hundidos ya precisamente por ese modelo caduco, extraccionista y colonial...algunas personas incluso, estaban ya hundidas cuando hace apenas un año, había récord de cifras del sector turístico y también récord de paro, exclusión y pobreza...

 

Pero tenemos que dar las gracias...

 

 

 

Fdo: un usuario del banco de alimentos alzado contra el colonialismo en Canarias.

 

Fuente: Ahul-Radio Canarias Alzada