Canarias, Inmigración y Esclavistas.

 

 

 

La realidad africana y el desprecio que le viene endosado nos estalla en las manos la idea de la pertenencia a Europa con la necesidad de la emigración a un futuro mejor. Llegar a Lampedusa, Lesbos o Canarias no es llegar a Europa, sobre todo si ello implica responsabilizarse de las atrocidades realizadas por los imperios europeos hasta el día de hoy en nuestro continente; o atender las necesidades de la población de esos mismos lugares.

 

 

 

 Quien llega en cayuco o patera a las costas de nuestro país, lo hace siguiendo la promesa de un futuro mejor para si misma, su familia y su comunidad. Nada que el propio pueblo canario no hiciera hasta bien entrado el siglo XX, y que amenaza con volver a ser una salida de necesidad con la entrada del siglo XXI. Mientras, el Reino de España y esta Unión Europea de altos intereses, confinan este problema a territorios lejos de sus centros de poder, consiguiendo así un ejército de trabajadores amedrentados y vulnerables, que se enfrentan a vejaciones, palizas y extradiciones, consigan los papeles o no; cuando han sido las naciones-estado burguesas de Europa y sus empresas grandes protagonistas del saqueo actual de África, sus recursos y sus gentes. Las vidas negras importan, cuando las asesinan en Estados Unidos; asunto distinto es cuando la desesperación les lleva a morir en el Mediterráneo o el Atlántico, o, si tienen la suerte de vivir, a permanecer en un muelle sin la más mínima atención de las autoridades, hasta que vengan a hacerse la foto de rigor.

 

 

 

 Aprovechan la foto y la intensiva cobertura de los medios de comunicación para echar a pelear a la gente que nada tiene con la gente que poco le concedieron. Los problemas sociales canarios siguen persistiendo, y los barrios abandonados, los pueblos en despoblación y las infraestructuras escasas para quien en las Islas vive son pinocha seca para el fuego que el capitalismo quiere prender. Pues sus intermediarios institucionales sólo se acuerdan de ellos para hacinar en colegios cerrados a quien llega en patera, colocarse las medallas y dejar los barrios y pueblos tan abandonados como siempre.

 

 ¿Alguien se ha preguntado qué sucederá con Canarias si el turismo no despega rápido tras la pandemia? ¿No ha habido tiempo en la Autonomía concedida para pensar mejores soluciones? ¿No vemos las similitudes con los cayucos del 2004 y en las mismas soluciones erradas?

 

 

 

 En la noticia se nos habla del caso de una mujer trabajadora en Dakhla. No sé si a ustedes les sonará ese nombre, quizás les suene más Villa Cisneros. En el momento que no interese, podremos vernos como el Sáhara Occidental, abandonados a nuestra suerte por el Reino de España. Nuestra única salida es la independencia, retomar el protagonismo de nuestro devenir histórico como país, en amistad con los pueblos hermanos africanos y en vigilancia de los intereses de los Estados burgueses.

 

 

 

Ahul! Juventudes AC.