El pasado mes de agosto, incumpliendo la ley, sale a consulta pública el proyecto de central reversible Chira Soria.

 

Es este un proyecto que llevaba planteándose mucho tiempo atrás y que ahora se retoma, desfasado ya, para entregar la isla de Gran Canaria a la multinacional REE que pretende utilizarla como su pila de almacenamiento particular, en sus negocios por todo el archipiélago y con el continente africano.

 

No se tiene ningún escrúpulo en destrozar una de las zonas vírgenes más importantes que quedan en Gran Canaria, como es el barranco de Arguineguín, con ocho figuras de protección medioambiental que se van a ignorar. Tampoco se respetará ni el modo de vida de sus habitantes ni el valor arqueológico que tiene en nuestro acervo cultural. Un destrozo territorial que abarca desde la costa de Arguineguín hasta las cumbres de Gran Canaria, llamadas "Montañas Sagradas" por los mismos q las quieren destruir.

 

Se ha engañado a la ciudadanía haciéndole creer que será la solución a todos nuestros problemas: a la sequía, a la desertificación, a la bajada del nivel freático, a la dependencia de los combustibles fósiles...

 

Nada más lejos de la realidad. Se recurre a las graves situaciones tan preocupantes ofreciendo una falsa solución., Ninguno de esos problemas se va a solucionar con el proyecto de Chira Soria. Al contrario. Y lo que es aún peor, solamente lo podríamos comprobar cuando el daño fuera ya irreparable.

 

Pedimos que se tengan en cuenta otras alternativas, otras voces que llevan tiempo haciendo aportaciones y no han sido escuchadas. Se lleva tiempo pidiendo una economía circular del agua y una soberanía energética, diversificando en vez de concentrando, de modo respetuoso con nuestro territorio y con las especies que en él conviven. No solo son soluciones más baratas, sino, además, sostenibles en el tiempo, y acordes a las tendencias renovables en el mundo en la actualidad.

 

Por ello exigimos la paralización total del proyecto, la retirada de los acuerdos de privatización del uso del Barranco de Arguineguín y su entrega a la empresa transnacional Red Eléctrica de España para su explotación durante 75 años.

 

Que se escuchen otras alternativas, propuestas y opciones adecuadas, aunque menores, que juntas compongan un panorama de recuperación de la naturaleza de nuestra isla y de sus ecosistemas. Que se dé tiempo a estudiar con la ciudadanía un modelo energético adecuado para Canarias. Pero ante todo, y mientras tanto, que se impida cualquier acción que cause el menor deterioro de las zonas en cuestión del Sur de Gran Canaria.

 


 


Turcón EA