Nuevas-viejas maniobras militares en el campo de tiro de Pájara.

 

Prolegómenos:
Una ley franquista de 1973 lleva a la expropiación y al comienzo del uso militar cuatro años después del 10% del territorio insular, anteriormente suelo mancomunado y de alta relevancia natural e importancia arqueológica.

 


Trás reiterada oposición vecinal en el tiempo, en 2012 el gobierno central lo declara de interés para la defensa nacional por real decreto cerrando toda propuesta de cambio hasta la fecha.

 

En estas nuevas maniobras estará la brigada Canarias XVI, que también estuvo el año pasado con más de 50 marines estadounidenses tras las gigantescas maniobras al sur de Marruecos. Desde el 2 de octubre hasta el 29 de noviembre del 2020 vamos a padecer como de costumbre los bombazos y demás inconvenientes.

 

Queremos resaltar el peligro que entraña para nosotrxs mismas el uso por parte de la OTAN de armamento que contiene uranio empobrecido (pudiendo pasar a la cadena trófica) que en países agredidos ha dejado tras de sí linfoma, leucemia, tumores, cáncer de piel, malformaciones congénitas, etc., etc., y de la que hay documentación sobre poblaciones cercanas a bases de la OTAN en Italia o en Puerto Rico que lo confirman. Denunciamos también la construcción de un mamotreto durante el estado de alarma.

 

¿Se nos podría calificar de antimilitaristas trasnochados tal como hizo el diputado Fernando Enseñat  ante la nueva proposición no de ley para estudiar el cierre definitivo del Campo de Tiro en 2019? Tanto al diputado como al presidente de su partido (en enero del mismo año propuso Canarias como sede del AFRICOM), acólitos de diverso pelaje y voceros de los medios de comunicación, muestran que les preocupa más los intereses de la industria armamentista, o de las castas militares, o de EEUU y la OTAN que la paz, la salud y el bienestar general, sino como explicar el silencio unánime de los diferentes partidos y coaliciones que han pasado por el gobierno central ante los casi 32.000 millones en gasto militar en 2019 que se podrían haber revertido en Sanidad Pública, Pensiones, Educación, etc., hecho ya constituido en tradición.

 

Sobre la necesidad de entrenamiento militar para las misiones internacionales baste recordar las terribles consecuencias de las intervenciones en Irak, Libia o Afganistán por ejemplo y un posible efecto boomerang sobre nosotrxs, lo que les daría los argumentos de los que carecen para justificar la invocada "defensa nacional".

 

(*)nota: más de 30.000 millones en gasto militar y de control social. www.grupotortuga.com