Las familias canarias llegan a duras penas a fin de mes

 

 

 

La Encuesta de Condiciones de Vida sitúa en la cola a las islas, donde el 51% de los hogares no puede afrontar gastos imprevistos.

 

La Encuesta de Condiciones de Vida 2019 elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) vuelve a situar a Canarias entre las comunidades más desfavorecidas de España, con una renta media de las más parcas del Estado y con un 35% de la población isleña en riesgo de pobreza y exclusión social.

 

Además, según el estudio, el archipiélago fue durante el año pasado la comunidad con más hogares que sufrieron graves dificultades para llegar a fin de mes.

 

En concreto, el 13,5% de las familias del archipiélago cubrieron con dificultad sus gastos corrientes mensuales durante el año pasado. Un porcentaje que casi dobla a la media estatal de hogares en esta situación y que es ligeramente inferior al que se registró durante 2018, año en el que el 15,5% de las familias isleñas sufrió muchas dificultades para llegar a fin de mes.

 

Este triste retrato socioeconómico, ligeramente mejor al del año anterior, ha empeorado a lo largo de este año por el devastador efecto de la pandemia en el tejido socioeconómico canario.

 

Peor panorama presenta la tasa Arope, que identifica a las personas que cumplen tres condiciones; baja intensidad de empleo, carencias materiales severas y riesgo de pobreza. En Canarias, se encuentra en esa situación el 35% de la población.

 

Hay que precisar que, en 2019, el umbral de riesgo de pobreza para los hogares de una persona se situó en los 9.009 euros de ingresos anuales y en las familias con dos adultos y dos menores de 14 años, ese umbral se fijó en los 18.919 euros.

 

Las dificultades económicas de los hogares canarios se traducen en carencias materiales. Así, el 4,6% de las familias isleñas no pudo permitirse una comida de carne, pollo o pescado cada dos días el año pasado. Sin embargo, en 2018, la situación era aún peor y el 8,2% de los hogares canarios tuvo dificultad para acceder a estos productos alimenticios.

 

Por primera vez, este estudio midió cómo se transmite la pobreza entre generaciones. El informe concluye que el 34,2% de los adultos que vivían en hogares con una situación económica mala o muy mala en la adolescencia tiene ingresos muy bajos en la actualidad, mientras que el 9,4% tiene ingresos muy altos.

 

La recogida de datos de esta encuesta anual se produjo en el tercer cuatrimestre de 2019, sobre una muestra efectiva de unas 40.000 personas.

 

Agencias/Prensa