¿Acuerdo histórico? A cambio de los fondos europeos el gobierno deberá renunciar a derogar la reforma laboral y aplicar nuevos recortes en las pensiones públicas

 

Finalmente, el Consejo Europeo ha llegado a un acuerdo para repartir los millones del fondo de reconstrucción del Covid-19. Según Pedro Sánchez, que se felicita del acuerdo, al Estado Español le corresponderán 140.000 millones del paquete de 750.000 millones aprobado (390.000 en subvenciones y 360.000 en créditos). De esos 140.000 millones, 72.700 serán en forma de ayudas directas (sin devolución) y el resto, 67.300 millones, engrosarán la deuda pública del Estado

 

Pero para acceder al fondo, el Gobierno de Pedro Sánchez va a tener que aplicar determinadas políticas, particularmente en el campo laboral y de las pensiones.

 

Fue el líder holandés y máximo representante del bando de los llamados ‘países frugales’, Mark Rutte, el que dejó claro que España tiene que mantener la flexibilidad del mercado laboral y tomar medidas contra el constante incremento del gasto público en pensiones como condiciones para acceder a los fondos europeos. 

 

Así, ideas que se manejaban hasta ahora como la reforma de la subcontratación, del despido y el desarrollo del Estatuto de los Trabajadores del Siglo XXI quedan en el alero, con bastantes posibilidades de quedarse en el cajón, al menos hasta 2022. 

 

Pensiones

 

 Por ahora, además, no hay visos de que el gobierno tenga intención de derogar, como mínimo, dos de los aspectos más cuestionados de la reforma de Rajoy del 2013: el factor de sostenibilidad y el incremento de las pensiones desvinculado del crecimiento del IPC. 

 

¿Freno al gasto social?

 

Con todo, entre las iniciativas en peligro no debería estar el Ingreso Mínimo Vital (IMV), una medida que de hecho había sido reclamada por la propia Comisión Europea dados los problemas relacionados con la pobreza extrema en España.

 

El ‘freno de mano’ también puede afectar considerablemente al plan de reformas e inversiones que presentará el Ejecutivo a Bruselas en octubre como paso final para acceder a los millones comunitarios.