Ningún pueblo consciente celebra su derrota

El nacimiento de esta celebración muy poco tiene que ver con la llamada identidad canaria, que curiosamente coincide con el aniversario del pacto  de Calatayud entre los reinos de España y Canarias, los reyes católicos obligaron a firmar un documento de sumisión, rendición, al Guanarteme Tenesor Semidan, lejos de referirse a un acontecimiento significado de la historia del Archipiélago,  además coincide con la conmemoración de la primera sesión del Parlamento de Canarias, que inició su andadura el 30 de mayo de 1983, nueve meses y medio después de la aprobación del Estatuto de Autonomía. El 30 de mayo se conmemoran el aniversario del nacimiento del último pacto colonial, lo que están celebrando es el aniversario de la rendición de nuestro pueblo, celebrando una derrota.

 

A mí el 30 de Mayo me parece un exponente de lo peor de las islas, es un día también del nacionalismo, del nacionalismo español que gobierna las islas. La consolidación de la falta de creernos a nosotros/as mismos/as, de la canariedad vacía y sin contenido. La máxima expresión de una sociedad decadente y manipulada hasta el extremo, en la que lo canario equivale a un día de fiesta para echarnos unos pizcos, papas arrugadas y con trajes típicos inventados, un alarde de la falsedad. Un refrendo total de la canariedad creada en el franquismo, asumiendo totalmente su manipulación, lo que nos hace cada año, más sumisos de una falacia que nos invade de incultura y nos acompleja como pueblo.

 

Hoy por hoy, la inmensa mayoría de los canarios tiene la fecha del 30 de mayo por fiesta de Canarias, independientemente de lo que Canarias signifique. Que los contenidos de la celebración, con honrosas excepciones, son una burda simplificación, una descarada manipulación, una caricatura vergonzosa de lo que nos representa.

 

No obstante creo que los canarios y canarias que creamos en un proceso soberanista deberíamos apoyarnos en la actual celebración del “Día de Canarias”, para ejercer una actividad pedagógica o incluso agitadora, que conciencie a nuestro pueblo de lo que realmente es la identidad canaria. Sabiendo que Canarias es una nación que se nutre de culturas diversas que nos engrandece como pueblo, el hermanamiento con Latinoamérica, la innegable relación histórica con África y los contactos que Canarias ha mantenido con Gran Bretaña en distintos momentos de su trayectoria histórica han tenido consecuencias decisivas para su desarrollo económico, social y cultural.

 

Son actos como este lo que nos pone piedras en el camino para conseguir un progreso soberanista, por esto digo que la celebración del 30 de mayo como “Día de Canarias”, NO tenemos nada que celebrar, pero sí de aunar fuerzas para avanzar  para crear un estado canario, que indague y se comprometa a una justa revisión de su historia y costumbres, que nos haga sentir orgullo de lo que somos y fuimos.

 

 

 

Fabio González Sánchez